La encuesta sobre prácticas éticas en empresas de América Latina con resultados buenos y malos.

Varias universidades de la región, entre ellas el IAE a través del Centro de Gobernabilidad y Transparencia, se unieron para realizar una encuesta sobre las prácticas éticas de las empresas en sus países. La encuesta cuantitativa se realizó entre 2016 y 2018 en México, Colombia, Chile, Argentina y otros países de la región entre las empresas de mayor facturación de cada país. Ver resultados completos aquí. Se dirigió a miembros de la Alta Dirección en forma online con asistencia telefónica. El objetivo de la encuesta es medir la motivación y las formas de gestión de Ética y Compliance en las compañías. Se abordaron temas de liderazgo ético y cultura así como de políticas organizacionales y herramentales desde la perspectiva de la Alta Dirección.

En esta nota se hace foco en los resultados más interesantes de las empresas en Argentina; los cuales permiten sacar conclusiones sobre la sensibilización de la Alta Dirección por el tema, su percepción del desarrollo del clima ético en las organizaciones y ofrecen oportunidades para la mejora de herramientas en base a las motivaciones existentes.

 

  1. Clima ético

A la pregunta si en las empresas tuvieron que tomar decisiones en las que la ética jugó un papel importante, el 34,9% de los ejecutivos argentinos reconoce que este ha sido el caso “frecuentemente”.  Este valor es levemente inferior al de sus pares de Chile (41,1%), Colombia (39%) y México (46,2%). A la pregunta si se han “sentido bien”, éticamente hablando, con las decisiones que han tomado: en los demás países los ejecutivos señalan haberse sentido bien “siempre” (62%) o “habitualmente” (35%). En la Argentina están menos convencidos: menos de la mitad (49%) se sintió siempre bien y 46%, responde que se sintió “habitualmente” bien. Es el único país donde la respuesta “pocas veces” llega al 5%.

Al contestar si la ética es un criterio relevante en la formulación de sus objetivos y metas productivas, los ejecutivos de las empresas argentinas contestan entre “siempre” y “habitualmente” en un 90% que sí, pero muestran un menor convencimiento y responden “siempre” casi un 10% menos que el promedio regional.

Preguntados por la consistencia entre valores de las prácticas y el día a día de la empresa, los mexicanos la observan en el 89,4%. Los más críticos son los chilenos que la ven en un 67,1% y los argentinos (74,6%).

 

  1. Herramientas

Se les preguntó a los ejecutivos si cuando existen prácticas éticas formales (políticas, documentos, procedimientos, protocolos) las mismas ayudan a tomar decisiones. La respuesta general fue afirmativa (entre “siempre” y “habitualmente” el 84%), pero más del 16% de los ejecutivos argentinos dijo que “pocas veces” o “nunca”, porcentaje mayor al de los ejecutivos de los otros países.

En comparación con una encuesta con preguntas similares realizada en la Argentina en el año 2008 (link) cuando se consultaba a quienes tenían prácticas éticas si estas ayudaban en la toma de decisiones, solo el 8% de los empresarios respondieron (en 2008) que “pocas veces” o “nunca”. En 2018 lo hizo el 16% de los encuestados. De esto puede inferirse que las prácticas éticas formales en las empresas no siempre tuvieron un efecto positivo. Habría que analizar por qué la percepción de la utilidad de las prácticas éticas formales no sólo no ha crecido sino que se ha duplicado su valoración negativa.

 

A la pregunta qué prácticas éticas y documentos existen en sus empresas se mencionaron principalmente:

-declaración de misión y visión

-código de ética

-canales para la resolución de conflictos y políticas de speak up

 

En Chile hay Códigos de Ética sólo en 56 de cada 100 empresas, mientras que en la región el promedio es de 80. En general, hay más prácticas en México que en los demás países.

Comparando presupuestos, en términos generales, la mayoría de empresas no poseen un presupuesto anual dedicado específicamente a la gestión y desarrollo de prácticas éticas (43% y el 13% Ns/Nc).

Las áreas de la empresa en las que se plantean problemas éticos con más frecuencia, de acuerdo a la encuesta, son: Ventas, Compras y Recursos Humanos.

 

  1. Responsables de la ética en las empresas

El mayor responsable del seguimiento de las prácticas éticas en las empresas de la región es el Comité (18%); seguido por el Chief Ethics Officer (14%). Los demás mencionados aparecen con porcentajes menores al 10%. No hay consenso respecto de quién debe realizar el seguimiento de las prácticas éticas.

En Argentina el 21% dijo “el Comité de Ética (o similar)” y un 22% dijo “un Chief Ethics Officer (o similar)”.

Cuando esta pregunta se realizó en la encuesta citada del año 2008, esas respuestas no aparecían dentro de las opciones, y “el gerente de recursos humanos” era el responsable más habitual (71% vs. 8% actual); quienes también se encargaban de realizar el seguimiento eran: el director ejecutivo o el gerente general (51% vs 5% actual). Por su parte, Legales en 2008 se encargaba del tema en el 22% de los casos y ahora sólo en el 16%, (en Chile y México esa representación es menor al 5%).  Auditoría Interna ejercía en 2008 esas tareas en el 26% y ahora sólo en el 3%.

 

Los sectores que más ayudan en la definición y el diseño de las prácticas éticas son: el Director Ejecutivo, el Consejo de Administración y el Equipo de Dirección (Tone at the top) así como RRHH y Legales. En Argentina, la participación de los departamentos de Legales es preponderante.

Comparando con la misma pregunta en el 2008, respecto de los implicados en la definición y diseño de las prácticas éticas, se observa que ha bajado la injerencia del presidente o gerente general y de los departamentos de recursos humanos y de relaciones institucionales; mientras que ha subido la participación en el diseño de los departamentos de Legales y de Auditoría Interna.

 

  1. Motivaciones para adoptar una política de ética

A la pregunta por el impulso principal para el desarrollo de una política de ética en las empresas, los ejecutivos de todos los países asignaron mayor importancia (entre  3,5 y 3,6 sobre 4) a la preocupación por la reputación.

Entre las otras razones para un desarrollo de prácticas éticas hay importantes diferencias entre los ejecutivos de los cuatro países. Para los Argentinos, las impuestas desde afuera: Normativas internacionales (3,3), requisitos legales (3,0), Responsabilidad penal empresaria (3,1) y exigencias de la casa matriz (2,9). Los valores de los dueños, importantes en los demás países, en Argentina no motivan prácticas éticas (2,4). Lo mismo pasa con el desarrollo personal de los empleados (2,4 en la Argentina) y la facilitación de la toma de decisiones éticas (2,0 en Argentina).

Comparando los datos con la encuesta del año 2008, respecto de las razones por las cuales las empresas desarrollan una política de ética empresarial, han aumentado significativamente los requisitos legales, la reputación, la normativa internacional y las exigencias de casa matriz. Es decir, motivos impuestos desde afuera de la organización.

 

  1. Conclusiones

Las respuestas brindan una imagen relativamente positiva y homogénea de la situación en las empresas de los países. Se observa un mayor optimismo entre los ejecutivos mexicanos respecto a las prácticas éticas en sus empresas y llama la atención el impulso extrínseco (normas y presión de casas matrices) que manifiestan los ejecutivos argentinos como principal impulsor de las prácticas éticas en sus organizaciones. Aparecen como los más autocríticos los ejecutivos chilenos.

Las respuestas positivas respecto al clima ético en sus empresas son difíciles de conciliar con los bajos puntajes que Argentina, Colombia y México obtienen consistentemente en los índices de percepción de corrupción como el realizado por Trasparencia Internacional. Algo similar sale de una comparación con la encuesta World Economic Forum's Executive Opinion Survey (link) organizada por el Banco Mundial que realiza el ranking de competitividad. Respecto de la ética empresarial, una de las preguntas (1.17) es: “En su país, qué puntaje le otorga a la ética corporativa de las empresas (conducta ética al interactuar con funcionarios públicos, políticos y otras empresas).  Si se tomara en cuenta sólo la respuesta a esta pregunta, la Argentina ocuparía el puesto n° 130 de entre 137 países.

 

Llama la atención que los ejecutivos que responden la encuesta consideran que sus empleados tienen menos en cuenta los criterios éticos en sus actuaciones que la Alta Dirección. Puede ser que esta percepción se deba (también) a que los que respondieron la pregunta son justo ejecutivos de la Alta Dirección y que sufran un sesgo en su percepción. De todas maneras parece importante analizar cómo mejorar el tone at the top  (y at the middle) para conseguir que también los empleados “compren” las prácticas éticas de las organizaciones. Probablemente este objetivo se alcance mejor si la propia Alta Dirección esté motivado más por valores y la convicción de hacer las cosas bien que por presiones desde afuera.