Crimen y castigo

 

Por Raúl Saccani.

Crimen y castigo es una obra del célebre escritor ruso Fiódor Dostoievski, tal vez el máximo exponente de la novela psicológica. Se trata de la historia del joven Rodión Raskólnikov, que se ve obligado a abandonar sus estudios por problemas económicos y, en la penuria, asesina a una vieja usurera llamada Aliona Ivánovna. El crimen precipita al joven a una lucha contra su conciencia, confiesa su crimen y es condenado a la Siberia; donde reflexiona y descubre el valor de la vida y el amor gracias a Sonia, una prostituta muy sensible y piadosa.

Will Smith también fue enviado a la Siberia después de haber pegado la bofetada más sonora del mundo. Segundos después de que el comediante Chris Rock hiciera un duro chiste sobre la cabeza calva de Jada Pinkett Smith, consecuencia una enfermedad denominada alopecia. "GI Jane 2, no puedo esperar a verla", bromeó, mientras se presentaba en los Premios de la Academia el 27 de marzo pasado. El esposo de la actriz subió al escenario y propino una cachetada que ya es meme y tatuaje. No conforme con eso, Will volvió a su asiento y gritó: “Mantén el nombre de mi esposa fuera de tu maldita boca”, mientras Rock, visiblemente atónito, intentaba mantener el espectáculo en movimiento.

Hay quienes opinan que la cuestión es bastante más compleja que un mero chiste de mal gusto. Afirman que el “Slapgate” se encuentra en la intersección entre la burla a una condición médica y la discriminación por género y color. Los asistentes que estaban en la sala disfrutaban de una magnifica celebración: Serena y Venus Williams presentando a la reina Beyoncé, quien salió en un glorioso chartreuse con todos sus artistas, hubo música góspel en el memorial, Ahmir Questlove ganó un Oscar por su hermoso documental, la mejor película fue dirigida por una mujer, Wanda Sykes, todo se sintió como una celebración genuina hasta la bofetada.

La cámara enfoca a Jada Pinkett Smith y millones de mujeres pudieron sentirse identificadas ya que la alopecia se extiende entre ellas, incluso afectando en un importante número a mujeres de color. Desde el punto de vista de quienes padecen la enfermedad, es una broma que no solo afecta su condición como pacientes, sino que podría ser sexista y discriminatoria. Como muchas otras mujeres, Jada pudo sentirse señalada o destacada por una condición médica.

Es importante saber que Will Smith proviene de una traumática infancia en la que fue testigo de situaciones de violencia a su madre. En todo caso serán posibles desencadenantes de su exabrupto, pero hay que tener cuidado de no convertirlo en una víctima porque obviamente lo que hizo fue un acto agresivo, de una violencia que no puede tener lugar. Por otra parte, su discurso como Mejor Actor podría tomarse como un alarde de masculinidad: toda una “defensa a la familia”, “la vida replicando el arte”, “soy el padre loco”, es decir, soy el padre que protege a mi familia o soy el esposo que protege a mi esposa. La imagen de las mujeres defendidas por sus esposos a los golpes.

Pero si él merece reproche, ¿qué pasa del lado de Chris Rock? ¿Cuál es el papel del comediante? Históricamente, los comediantes se burlan del poder. Entonces, la idea de que un cómico usara ese espacio para burlarse de las personas invitadas por la Academia hace pensar que la comedia realmente está en crisis, es como si el comediante ya no entendiera del sufrimiento de un enfermo o de cómo reírse “con” la gente y no “de” ella.

Will se adelantó y renunció a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, que había convocado a una reunión para decidir sobre las posibles sanciones de acuerdo con los Estándares de Conducta. A eso le siguió la sanción definitiva de la Academia, para cerrar el expediente sancionatorio, que le prohíbe al actor regresar a los Oscar o asistir a cualquier otro evento de la Academia durante los próximos 10 años. Además, los gigantes de la industria pusieron pausa a los proyectos en los que participaba, en lo que algunos medios dan cuenta como las consecuencias por haber destruido su reputación en un segundo.

Ahora bien, este affaire nos lleva a conectar con la visión de un Programa de Compliance enfocado en lo preventivo y no tanto para buscar una sanción con el hecho consumado. Para analizar a fondo esta cuestión entrevisté a Bartolomé Cordero, Director de Compliance para LATAM de Biogen, quien ofrece en un posteo las escenas alternativas que hubieran interpretado Chris y Will, en caso que el primero cumpliera con el guion estipulado; o que el segundo contara al público todo sobre la enfermedad, en el mismo momento de recibir el Óscar. La audiencia perdió la oportunidad de conocer acerca de la alopecia; y los pacientes, de aliviar su pena. Pero ahora es demasiado tarde, dice Bartolomé “por eso me gusta más el Compliance preventivo que el reactivo”.

Es decir, ponerse delante de la situación, lo que ocurre cuando Compliance entiende al negocio, acompañándolo para entrar juntos al barro. Recién ahí el oficial de cumplimiento empieza a entender los verdaderos riesgos, el campo de juego del negocio y lo invitan a participar de las reuniones clave para pedirle consejo. Estaría encarnado en la figura de Denzel Washington que, antes de la cachetada, hubiera recordado a Will que “En tus mejores momentos, ten cuidado; es cuando el Diablo viene a por ti”.

Si Will Smith hubiera visto a Denzel como el ejecutivo ve al Compliance Officer, asociado a su causa, le hubiera dicho “necesito que me ayudes a resolver esto”. Pero hay algo más sombrío que trasciende las reprochables conductas de Chris y Will, y es la propia cultura de la Academia. ¿Será que era un buen negocio traer a un comediante picante como Chris Rock, para levantar el alicaído rating? ¿Chris se apartó del libreto acordado y nadie lo detuvo? ¿Cómo funcionó la debida diligencia de la Academia respecto de este tercero? Evidentemente mal, porque se arruinó la fiesta. Se equivoca Chris; se equivoca Will, que no siguió el Código de Conducta, ¿y la Academia? ¿no se equivocó también?

En la "Carta abierta a nuestra familia de la Academia" enviada por el Presidente David Rubin y el CEO Dawn Hudson se ensaya cierto mea culpa cuando afirman: “Durante nuestra transmisión, no abordamos adecuadamente la situación en la sala. Por esto, lo sentimos. Esta fue una oportunidad para nosotros de dar ejemplo a nuestros invitados, espectadores y nuestra familia de la Academia en todo el mundo, y nos quedamos cortos, sin estar preparados para algo sin precedentes”.

Se sanciona duramente a Will Smith, Chris Rock no merece ningún reproche (hasta lo felicitan en la carta por aceptar estoicamente el sopapo), y la Academia asume cero responsabilidades sobre lo sucedido y su accionar previo al evento, peor aún no defendió a los enfermos, denotando que sus valores y cultura interna están quebrados. ¿Cuál es el verdadero mensaje que deja la Academia cuando no condena otra forma de violencia? ¿Será que es funcional al negocio? Otro de los tantos ejemplos de la aplicación del peso de un Código que llega tarde y mal.

Llevando el ejemplo a algo muy simple y del día a día, ¿Ustedes, invitarían a su mejor empleado a recibir un premio y a la vez contratarían a alguien que saben que se burlará de él y expondrá delante de todos? ¿Qué resultado esperaba la Academia? Más rating probablemente, y allí es donde se ven los valores quebrantados.

Las situaciones de violencia en el trabajo ocurren más a menudo de lo que nos imaginamos. El sorprendentemente alto número de incidentes varía desde el abuso verbal y físico hasta los homicidios. Se pueden tomar medidas específicas para prevenir y disminuir el impacto de las situaciones violencias, por ejemplo:

  • Pidiendo referencias de los nuevos empleados consultando si tienen un pasado violento: si surge algo, pide una explicación y asegúrate de que ser coherente con el informe y más medidas de contención posteriores.
  • Creando una política que prevenga el acoso: la persecución repetida y/o la intimidación crean un ambiente de trabajo ofensivo y el comportamiento a menudo sirve como una advertencia de violencia. Es por eso que la creación de una política de acoso es un paso crucial para prevenir la posibilidad de violencia.
  • Habilitando una línea de comunicación eficaz: es un factor clave en la prevención de la violencia, puede ayudar a comprender, reconocer e informar los primeros signos de posible violencia, en lugar de esconderlos pasivamente debajo de la alfombra.
  • Formando y sensibilizando en la prevención de la violencia laboral: estar capacitado para que se puedan tomar medidas decisivas rápidamente le da al equipo la confianza necesaria para responder – de manera controlada y responsable – durante un incidente violento.
  • Estableciendo una estricta política contra la violencia: mediante la creación de una política firme que permita al equipo denunciar conductas violentas y de acoso, sumadas a otras señales de peligro. No debe dar lugar al favoritismo: hay que aplicar un castigo rápido sin importar quién viole la política. Esta postura firme ayuda a mostrar el compromiso de su empresa con la prevención de la violencia.
  • Animando a sus empleados a aceptar las diferencias individuales: los choques de personalidad o las diferencias de estilo de liderazgo dan como resultado una alta rotación y problemas culturales para su organización. Organice actividades para ayudar a los empleados a conocerse entre sí y reconocer las diferencias como atributos positivos. Esto podría ayudar a las personas a ver que sus diferencias individuales juegan un papel vital en las fortalezas del equipo como un todo.
  • Evitando que los conflictos se conviertan en acoso o violencia: situaciones tensas pueden generar ira extrema y deseo de “vengarse”. Puede ayudar a evitar que estos conflictos se conviertan en violencia alertando de inmediato.
  • Proporcionando monitoreo de seguridad: ya sea que los guardias de seguridad estén patrullando las instalaciones o mediante videovigilancia, las capas adicionales de seguridad pueden disuadir a alguien de realizar un incidente violento.
  • Alentando a reportar todos y cada uno de los incidentes violentos: una excelente manera de comenzar a prevenir la violencia en el lugar de trabajo es establecer confianza. Ofrezca confidencialidad para denunciar incidentes y asegure (cumpliendo la palabra) que no se tomarán represalias contra nadie que denuncie actos de violencia.
  • Identificando los factores de riesgo organizacionales que podrían conducir a la violencia: evalúe su operación para tomar conciencia de estos factores, como trabajar con poco personal, seguridad inadecuada, la percepción de que se tolera la violencia o que las víctimas no pueden denunciar adecuadamente los incidentes, y muchos otros.
  • Trabajando continuamente con el equipo de liderazgo en la Cultura y Valores de la empresa: es imperioso que los líderes de la organización tengan claros los valores y la cultura que debe tener la compañía y que trabajen en todos los niveles organizacionales (líderes, mandos medios, colaboradores) para asegurarse de que esos valores son respetados; ya que esto previene llegar a situaciones extremas de incumplimiento.

Y si, pese a todas estas recomendaciones, de todas formas ocurre una situación violenta, entonces investigue sus causas subyacentes. ¿Qué señales de alerta, si las hubo, estaban presentes? ¿Se siguieron los procedimientos y operaciones existentes y, de no ser así, por qué? ¿Se capacitó adecuadamente a los miembros del equipo? ¿Qué nuevos procedimientos y operaciones ayudarían a mejorar la seguridad y la protección del personal?

Cuando Compliance llega antes, de manera preventiva, se genera un círculo virtuoso que lleva a mucha gente a mantenerse alejada del lado oscuro, ven que los objetivos se empiezan a dar ya que es mucho más agradable ir a trabajar a un lugar donde realmente el ambiente y la cultura es buena. La gente va a elegir siempre un lugar donde haya una cultura buena. El verdadero sentido del Compliance es evitar que los problemas sucedan en primer lugar, en vez de aplicar sanciones cuando ya es tarde.

El joven estudiante Raskólnikov se arrodilla ante Sonia, la prostituta. Atormentado, implora secretamente un castigo para su crimen, pero ¿cómo va a lograrlo?: él sabe lo que ha hecho, ella no. ¿Por qué te arrodillas ante mí?, pregunta Sonia, avergonzada. No me arrodillo ante ti, responde él, me arrodillo ante toda la humanidad sufriente. Will, como Rodión, ¿encontrará la redención?

 


Nota del autor: Los puntos de vista y opiniones de Raúl Saccani y Bartolomé Cordero en este artículo son realizados a título personal y no en representación de las entidades con las que se relacionan o emplean. En ningún caso podrá ni deberá considerarse la información, análisis y opiniones brindadas en todo o en parte de esta obra como asesoramiento, recomendaciones u opiniones profesionales o legales. El lector que necesite tomar decisiones sobre los temas aquí tratados deberá asesorarse específicamente con profesionales capacitados que evalúen las características, normas legales y conceptos aplicables a su caso específico.